El lanzamiento en Rabat de un programa nacional para el abastecimiento hídrico, dotado con 3.700 millones de dirhams, marca una nueva etapa de la cooperación entre Marruecos y la Unión Europea en un sector considerado por las autoridades como un desafío de soberanía y resiliencia climática.
El Ministerio marroquí de Equipamiento y Agua, la Unión Europea, Alemania, Italia y Francia lanzaron oficialmente el 2 de junio en Rabat un programa de apoyo al Plan Nacional del Agua dotado con 3.700 millones de dirhams, equivalentes a 346 millones de euros, según el comunicado conjunto publicado tras la ceremonia. Este mecanismo combina subvenciones europeas y préstamos concesionales destinados a respaldar la aplicación de las prioridades nacionales en materia de gestión del agua.
Según el comunicado, el paquete financiero incluye 514,4 millones de dirhams (48 millones de euros) en subvenciones de la Unión Europea y cerca de 3.200 millones de dirhams (300 millones de euros) en préstamos concesionales movilizados por el banco alemán de desarrollo KfW, la italiana Cassa Depositi e Prestiti y la Agencia Francesa de Desarrollo. El documento precisa que esta financiación se inscribe en el enfoque “Equipo Europa”, destinado a coordinar los recursos financieros y técnicos de varios socios europeos en torno a objetivos comunes.
El programa se articula en torno a cuatro ejes prioritarios. Según el comunicado, se trata de mejorar el conocimiento de los recursos hídricos para anticipar los efectos del cambio climático, reforzar la gestión de fenómenos extremos como las sequías e inundaciones, preservar las aguas subterráneas y consolidar las capacidades institucionales del sector. Un componente de asistencia técnica completa el dispositivo para favorecer el intercambio de experiencia entre las instituciones marroquíes y los socios europeos.
Esta iniciativa se produce en un contexto marcado por una creciente presión sobre los recursos hídricos. El documento recuerda que Marruecos, al igual que el conjunto de la cuenca mediterránea, enfrenta las consecuencias del cambio climático y un aumento continuo de la demanda de agua. El comunicado menciona también los episodios de sequía registrados entre 2017 y 2025, que reforzaron la importancia de la cuestión hídrica en las políticas públicas nacionales.
El nuevo programa apoyará así los esfuerzos ya emprendidos en el marco del Plan Nacional del Agua y del Programa Nacional de Abastecimiento de Agua Potable e Irrigación 2020-2027. Citado en el comunicado, el ministro de Equipamiento y Agua, Nizar Baraka, calificó el agua como “un patrimonio que debe preservarse para las generaciones futuras” y como “un asunto de soberanía”, subrayando la elección de “la anticipación y la acción” para hacer frente a los desafíos hídricos.
Esta cooperación se inscribe igualmente en la Asociación Verde Marruecos-UE firmada en octubre de 2022 y en el Pacto para el Mediterráneo adoptado en noviembre de 2025, según el documento. El embajador de la Unión Europea en Marruecos, Dimiter Tzantchev, estimó que este programa ilustra el compromiso europeo con una gestión sostenible de los recursos hídricos. El comunicado destaca finalmente que Alemania centra su apoyo en la adaptación climática y las aguas subterráneas, Italia en el marco del Piano Mattei y Francia en la resiliencia climática y la igualdad entre mujeres y hombres en la gestión del agua.


