La Asamblea Nacional de Senegal celebrará el lunes 29 de junio de 2026 una sesión plenaria para pronunciarse sobre la propuesta de ley n.º 17/2026 de reforma de la Constitución, presentada por el grupo parlamentario PASTEF.
Los diputados senegaleses han sido convocados a una sesión plenaria el lunes 29 de junio de 2026 a las 10:00 horas en la Asamblea Nacional para examinar la propuesta de ley n.º 17/2026 de reforma constitucional, según un comunicado de la institución parlamentaria fechado el 26 de junio de 2026.
Aunque sus promotores presentan el texto como el resultado de varios años de diálogo nacional, la iniciativa ha suscitado una fuerte oposición tanto en la sociedad civil, representada por el movimiento «Y en a Marre», como dentro de la propia coalición gobernante, donde algunas voces exigen que la reforma sea sometida a referéndum popular.
El proyecto, presentado por el grupo parlamentario de PASTEF, mayoritario en la Asamblea Nacional, fue defendido este domingo durante una conferencia de prensa celebrada en la sede del partido. El presidente del grupo parlamentario de la mayoría, Ayib Daffé, y el primer vicepresidente de la Asamblea Nacional, El Malick Ndiaye, defendieron su legitimidad y la regularidad del procedimiento seguido.
«Este proyecto de reforma constitucional es el resultado de varios años de diálogo, desde las Asambleas Nacionales de 2009 hasta los últimos diálogos de 2025», declaró El Malick Ndiaye. Citó como antecedentes los trabajos de la Comisión Nacional para la Reforma de las Instituciones de 2013, el diálogo sobre la justicia de 2024 y el diálogo nacional sobre el sistema político de 2025, procesos en los que, según afirmó, PASTEF participó activamente.
Asimismo, subrayó que «esta reforma es impersonal; no ha sido concebida para proteger ni para perjudicar a nadie».
Por su parte, Ayib Daffé defendió la legitimidad de la iniciativa parlamentaria: «No podemos ser rehenes de pequeños grupos de presión que no representan en absoluto los intereses del pueblo senegalés».
Recordó que el procedimiento se ajusta al artículo 103 de la Constitución, que reconoce a los diputados el derecho de iniciativa para promover reformas constitucionales, y precisó que las enmiendas fueron examinadas en comisión, algunas de ellas presentadas por el Gobierno y posteriormente aprobadas.
Entre las principales disposiciones del texto destacan la creación de un Tribunal Constitucional, un órgano independiente encargado de supervisar los procesos electorales, la limitación de las facultades del presidente saliente durante los períodos de transición, la prohibición de que los ministros ejerzan simultáneamente funciones como jefes de ejecutivos locales, la definición legal del delito de alta traición y el fortalecimiento de las obligaciones relativas a la declaración de patrimonio.
El Malick Ndiaye también destacó el argumento financiero: «Esta reforma evitaría que Senegal tuviera que movilizar importantes recursos para organizar cuatro o incluso cinco elecciones en un período de apenas dos años, cuando las prioridades presupuestarias son otras y el país atraviesa una etapa de fuertes restricciones financieras».
En caso de ser aprobada por una mayoría de tres quintos de la Asamblea Nacional, la reforma será remitida al presidente de la República, quien podrá promulgarla o someterla a referéndum.
No obstante, diversas voces críticas se han manifestado en contra del proyecto. El movimiento ciudadano «Y en a Marre», en un comunicado publicado este domingo en Dakar, denunció que las reformas responden a «cálculos políticos y maniobras destinadas a imponer cambios de gran calado al pueblo senegalés sin su consentimiento».
El movimiento expresó además su preocupación por «el silencio del presidente de la República», Bassirou Diomaye Faye, sobre esta cuestión, al considerar que «como garante de la Constitución, tiene la obligación de pronunciarse». Asimismo, reclamó que toda reforma constitucional sea sometida a referéndum, al sostener que «la Constitución pertenece al pueblo» y que «el pueblo senegalés no debe limitarse a soportar las decisiones; debe ser quien las tome».
Por su parte, Me Abdoulaye Tine, portavoz de la Presidencia de la República y miembro de la coalición Diomaye Président, calificó la iniciativa como «un fraude disfrazado de reforma constitucional» y afirmó que «lo que realmente buscan es acumular más poder, nada más». A su juicio, el texto es «jurídicamente inadmisible», ya que «las enmiendas son el árbol que esconde el bosque» y la propuesta «ha terminado siendo completamente irreconocible respecto de su versión inicial».
«El pueblo senegalés sabrá pronunciarse llegado el momento y rechazará toda reforma que no responda estrictamente al interés general», aseguró.
En la misma línea, Aminata Touré, supervisora general de la coalición Diomaye Président, cuestionó firmemente la disposición que permitiría al presidente de la República dirigir simultáneamente un partido político.
«El presidente no puede ser jefe de un partido», afirmó, al considerar que esa disposición constituye un riesgo para la estabilidad de la República. Fue más allá al sostener que es el propio PASTEF el que, al impulsar esta reforma, «ataca e insulta al jefe del Estado» al intentar encasillarlo en una función partidista incompatible con su papel de árbitro y garante de las instituciones.
SG/RT/APA


