El Gobierno de Burkina Faso anunció un endurecimiento de los controles contra los motociclistas que circulen sin casco. El ministro de Seguridad, Mahamadou Sana, afirmó que los infractores serán, a partir de ahora, obligados por las fuerzas del orden a regresar por donde vinieron.
Burkina Faso entra así en una nueva etapa de su lucha contra la inseguridad vial. Tras cerca de dos años de campañas de sensibilización, las autoridades anunciaron una aplicación más estricta de la obligatoriedad del uso del casco para conductores y pasajeros de motocicletas.
En un video difundido el sábado en la página oficial del Ministerio de Seguridad, Mahamadou Sana se dirigió directamente a los usuarios que continúan circulando sin equipo de protección. «Actualmente, de cada 100 personas que circulan, 90 llevan casco. Ustedes son los únicos que siguen haciendo oídos sordos», declaró.
El ministro justificó el endurecimiento de las medidas por el elevado número de víctimas de los accidentes de tránsito. «Aquí nadie tiene una cabeza de hierro. ¿O acaso creen que al caer sobre el asfalto están cayendo sobre un colchón?», expresó. Según él, entre enero y julio de 2026 murieron en el lugar de los accidentes 649 personas, sin contar las que fallecieron posteriormente en los hospitales.
La Policía y la Gendarmería han recibido instrucciones de actuar con firmeza. «A partir de ahora, si ven a alguien sin casco, que lo hagan regresar. Que vuelva por donde vino», afirmó Mahamadou Sana.
El ministro también advirtió a los ciclistas, a quienes acusó de no respetar los semáforos. «Su momento también llegará», señaló.
Las autoridades han reforzado progresivamente los controles en los últimos meses mediante el despliegue de policías, gendarmes, agentes de la Oficina Nacional de Seguridad Vial (ONASER) y la introducción de sistemas de videovigilancia para la imposición de sanciones.
Sana insistió asimismo en la necesidad de proteger a los niños ante la proximidad del inicio del curso escolar en septiembre, lamentando que algunos padres lleven casco mientras transportan a menores sin protección. «No aceptaremos que nuestros niños queden en la carretera», declaró.
El uso del casco es obligatorio en Burkina Faso, aunque su cumplimiento sigue siendo desigual, pese a las campañas de sensibilización impulsadas por las autoridades.
SG/RT/APA

