A través de la visita de su presidente a Angola, Abu Dabi espera reforzar la cooperación bilateral con Luanda mediante la firma de varios acuerdos de cooperación.
El presidente de los Emiratos Árabes Unidos, jeque Mohammed Bin Zayed Al Nahyan, realizó este lunes una visita de Estado a Angola por invitación de su homólogo João Manuel Gonçalves Lourenço. La visita estuvo marcada por la firma de 44 instrumentos jurídicos, que representan una inyección de 6.500 millones de dólares en la economía angoleña y que buscan diversificar y fortalecer las relaciones bilaterales.
Recibido con honores militares en el palacio presidencial de Luanda, el dirigente emiratí mantuvo una reunión a puerta cerrada con el presidente angoleño antes de la firma de los acuerdos. Según la presidencia de Angola, este paso ilustra la voluntad de Abu Dabi de consolidar su asociación con Luanda y de promover sinergias estratégicas en diversos sectores.
Los instrumentos firmados abarcan un amplio abanico de áreas: exención de visados para determinadas categorías de pasaportes, cooperación militar, gestión de las finanzas públicas, aduanas, agricultura, inversiones en el sector minero, energías verdes y renovables, salud, banca, cultura, educación, deporte, lucha contra la corrupción e inteligencia artificial, entre otros.
El presidente João Lourenço subrayó que estos acuerdos tendrán «un impacto incuestionable en la creación de miles de empleos, principalmente para jóvenes con distintos niveles de cualificación». Calificó esta visita de «punto de inflexión histórico» en las relaciones Angola–EAU y recordó el lugar creciente de los Emiratos como inversor mayor en África, con más de 100.000 millones de USD en compromisos financieros desde 2019.
Angola acogerá en octubre la III Cumbre Africana sobre Financiación de Infraestructuras, a la que el presidente angoleño invitó a las empresas emiratíes a participar para explorar nuevas oportunidades de asociación.
Más allá de la economía, João Lourenço también abordó los desafíos de seguridad mundiales y africanos, citando la guerra en Ucrania, el conflicto en Oriente Medio, así como las crisis en el Sahel, la RDC y Sudán, y abogó por una acción internacional más firme y solidaria frente a estos retos

