El gobierno burkinés anunció, el jueves, la instauración de la gratuidad de los visados para los ciudadanos africanos.
«De ahora en adelante, todo ciudadano de un país africano que desee viajar a Burkina Faso no desembolsará ninguna suma para pagar las tasas de visado». El anuncio fue hecho el jueves, al término del Consejo de Ministros, por el ministro de Seguridad, Mahamadou Sana.
La gratuidad no es sinónimo de supresión del visado, precisó el ministro. Los procedimientos de obtención siguen vigentes, pero sin coste financiero.
La decisión del gobierno se apoya en un informe adicional a la ley de finanzas rectificativa de 2025. Esta medida se integra en una estrategia más amplia de fortalecimiento de la cooperación intraafricana.
Favoreciendo la circulación de bienes y personas, el gobierno pretende estimular el comercio, el turismo y las relaciones diplomáticas.
La adopción de esta medida tiene como objetivo reforzar, por una parte, la libre circulación de los pueblos africanos y de sus bienes en el territorio burkinés y, por otra, la integración africana, según el ministro Sana.
El Consejo de Ministros recordó que esta reforma traduce la voluntad política del país de construir puentes más que fronteras.
Burkina Faso espera así convertirse en una tierra de acogida e intercambios para el continente. Con esta decisión, Uagadugú envía una señal fuerte: la de un país que apuesta por la unidad africana para reforzar su lugar en la región y afirmar su soberanía.
Es de recordar que Burkina Faso e Italia habían concluido un acuerdo bilateral de supresión recíproca de visados. Sin embargo, esta medida no dispensa a los ciudadanos burkineses de la obligación de visado para viajar a los demás países del espacio Schengen.

