Guinea Ecuatorial se vio sacudida el martes por la dimisión colectiva del Gobierno, una decisión sin precedentes presentada como una respuesta al bajo rendimiento del Ejecutivo y a las persistentes críticas sobre la gestión pública.
El vicepresidente Teodoro Nguema Obiang Mangue, hijo del presidente Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, no está afectado por esta dimisión colectiva y mantiene sus funciones. En cambio, el primer ministro Manuel Osa Nsue Nsua presentó oficialmente la renuncia de todo su gabinete.
Según la explicación oficial, la decisión responde a la incapacidad del Gobierno para alcanzar los objetivos fijados durante su mandato. Dirigiéndose a los cerca de 1,8 millones de habitantes del país, el primer ministro indicó que el nivel de cumplimiento de los compromisos gubernamentales no superó el 10 % de las metas establecidas cuando asumió el cargo hace dos años.
A través de la red social X, el vicepresidente Teodoro Nguema Obiang Mangue defendió la medida, afirmando que constituye un acto de responsabilidad acorde con el principio de que el ejercicio del poder debe evaluarse en función de los resultados obtenidos.
“El grado de ejecución alcanzado es manifiestamente insuficiente en relación con las expectativas y los compromisos asumidos”, escribió.
Más allá de esta justificación oficial, el Partido Democrático de Guinea Ecuatorial (PDGE), formación gobernante, realizó una evaluación mucho más severa de la situación. En una declaración pública denunció la existencia de una corrupción generalizada y la incapacidad del Ejecutivo para impulsar las reformas necesarias para la transformación económica del país.
El propio presidente Teodoro Obiang Nguema había lamentado recientemente el arraigo de la corrupción dentro de la administración, al considerar que obstaculiza los esfuerzos de diversificación económica destinados a reducir la dependencia de los ingresos petroleros, especialmente mediante el desarrollo del sector agrícola.
La economía ecuatoguineana se ha visto debilitada por la disminución de la producción petrolera y por la caída de la demanda mundial, lo que ha puesto de manifiesto la necesidad de desarrollar nuevas fuentes de crecimiento.
El PDGE también transmitió el descontento del jefe del Estado respecto a la gestión de los recursos públicos, señalando que los intereses particulares suelen prevalecer sobre las prioridades nacionales y los proyectos de desarrollo.
Por el momento, no se ha anunciado una fecha para la formación de un nuevo Gobierno ni se han dado detalles sobre su futura composición.
En el poder desde 1979, Teodoro Obiang Nguema sigue siendo uno de los jefes de Estado con más tiempo en funciones en el mundo.
SG/RT/APA


