Francia reaccionó enérgicamente a la decisión de Burkina Faso de romper las relaciones diplomáticas entre ambos países, calificando la medida de «hostil y sin fundamento» y anunciando que estudia medidas de reciprocidad.
Francia lamentó este sábado la decisión de Burkina Faso de romper unilateralmente las relaciones diplomáticas entre ambos países y denunció una medida «hostil y sin fundamento» que, a su juicio, «ilustra la preocupante deriva de las autoridades burkinesas».
En una declaración del portavoz del Ministerio para Europa y de Asuntos Exteriores, París indicó haber tomado nota de esta decisión y precisó que «las medidas de reciprocidad que se imponen están siendo examinadas».
Las autoridades francesas reafirmaron, no obstante, su «solidaridad con el pueblo de Burkina Faso», al considerar que esta ruptura no pone en cuestión «la profundidad de los vínculos» históricos entre ambos pueblos. Asimismo, señalaron que siguen con especial atención la seguridad de sus funcionarios y de la comunidad francesa residente en Burkina Faso, e instaron a sus nacionales a extremar la vigilancia.
Esta reacción se produce un día después de que Uagadugú anunciara la ruptura, con efecto inmediato, de las relaciones diplomáticas con Francia.
El Gobierno burkinés justificó esta decisión por una reevaluación de las relaciones bilaterales, al considerar que ya no existen las condiciones para una asociación basada en el respeto mutuo, la soberanía y la no injerencia. Asimismo, acusó a París de desarrollar un «activismo incesante» contra los intereses de Burkina Faso, de perseguir «ambiciones neocoloniales» y de apoyar «redes subversivas», así como a grupos terroristas que operan en el Sahel.
La ruptura constituye una nueva etapa en el deterioro de las relaciones entre ambos países desde la llegada al poder del capitán Ibrahim Traoré en septiembre de 2022. Se produce después de la denuncia de los acuerdos militares, la retirada de las fuerzas francesas, la suspensión de medios de comunicación franceses como RFI y France 24, así como del acercamiento estratégico de Uagadugú a Rusia y a sus socios de la Confederación de los Estados del Sahel (AES).
Pese a la ruptura diplomática, las autoridades burkinesas aseguraron que seguirán garantizando la protección de los ciudadanos franceses presentes en su territorio y subrayaron que esta decisión no pone en cuestión los vínculos históricos, humanos y culturales entre los pueblos de Burkina Faso y Francia.
SG/RT/APA


