Esta medida, de una envergadura sin precedentes, incluye una serie excepcional de 17.258 indultos concedidos con base en criterios objetivos, con el objetivo claramente declarado de reducir el hacinamiento carcelario y la reinserción social.
Con motivo del 26º aniversario de su acceso al Trono, el Rey Mohammed VI concedió el indulto a 19.673 personas condenadas por los tribunales marroquíes, según un comunicado oficial del Ministerio de Justicia.
Del total de beneficiarios, 2.415 obtuvieron el beneficio en el marco ordinario previsto por los procedimientos legales, incluidos 2.239 presos que obtuvieron una reducción o conmutación de su pena y 176 personas en libertad que se beneficiaron de una reducción de su multa o pena privativa de libertad. Este procedimiento clásico se basa en el examen minucioso de los expedientes por parte de una comisión ad hoc dependiente del Ministerio de Justicia.
Pero lo singular de la decisión real de este año reside en la magnitud del indulto excepcional, que afecta a 17.258 personas. El comunicado de prensa destaca que esta medida excepcional responde a razones humanitarias específicas, y se enmarca en un marco estratégico para reducir el hacinamiento carcelario, facilitando al mismo tiempo la reinserción social de miles de reclusos. Incluye la conversión de 23 condenas a muerte en cadena perpetua y 114 condenas a cadena perpetua en penas de prisión, lo que supone un fuerte gesto en favor de la dignidad humana.
Según el Ministerio, esta operación excepcional se llevó a cabo según criterios rigurosos y preestablecidos, ilustrando la «Alta Solicitud Real» hacia los prisioneros que reúnen las condiciones requeridas y con el objetivo de traducir en acción los valores de clemencia, equidad e inclusión social defendidos por el Trono. El enfoque se inscribe también en una lógica de modernización del sistema penitenciario y de su finalidad rehabilitadora.
Por su magnitud y alcance simbólico, este indulto real refuerza la tradición monárquica marroquí de justicia basada en la humanidad, en particular durante las fiestas nacionales, respondiendo al mismo tiempo a imperativos concretos de gestión penitenciaria y de cohesión social.

